viernes, 10 de julio de 2009

Contradictorio

Yo me alegro y me pongo contento cuando la selección catracha o un equipo hondureño realizan grandes papeles en competencias internacionales, atención: dije “grandes papeles” pues el fútbol de Honduras aun no esta listo para ganar competencias.

Celebre y me satisfizo el gran papel de la selección de Estados Unidos en la Copa Confederaciones, fue un digno representante de la CONCACAF. Llego a la final y puso en aprietos a la mejor selección del mundo según algunas estadísticas.

Pero más que eso dejo claro para el mundo que en nuestra franja se juega un buen fútbol.
Pero que contradictorio no fue por mucho tiempo; porque en la máxima competencia de esta zona la Copa Oro, el buen fútbol y la excelente imagen que se logro en Sudáfrica gracias a los de Bob Bradley se esfumo, desapareció.

Las razones…

Una nada más: el pobre espectáculo y el mal fútbol.
Para resumir evaluare en síntesis a las selecciones que participan en la Copa y que tienen actividad en el eliminatorio rumbo al mundial 2010, como justa muestra.

Costa Rica: irregular, una selección vulnerable y desconectada de lo que enseña en el clasificatorio a Sudáfrica.

Estados Unidos: dentro de lo irregular la selección que gana y sobresale aunque muy por debajo de lo mostrado en la Confederaciones pero es razonable no es el mismo equipo en cuanto a plantel.

Honduras: Desconocida en su rendimiento y una selección con mucha desorientación táctica y estratégica.

México: Irreconocible y muy lejos de la poderosa selección azteca de otros años y de otras épocas. Y lo sucedido ayer en Houston deja en evidencia la actualidad del “Tri”.
Lo de Javier Aguirre condenable, el vasco heredo la enfermedad futbolística de Eriksson con la diferencia que el europeo supo disimular siempre.

El salvador: lo rescato porque sigue mostrando en la competencia el rendimiento que mostró en el cierre de la primera etapa de le eliminatorio al mundial.
Un gran trabajo de Carlos de los Cobos.

Los aplausos son para la selección de Guadalupe que al mando de Roger Salnot y con figuras como David Fleurival del Boavista de Portugal, Aurelian Capoue del Nantes del fútbol francés y Stephane Auvray que son el poco espectáculo de la devaluada COPA ORO.

Es evidente que nuestro fútbol es impredecible, inestable, inconsistente y vacilante.

Abrazo
Kike Lanza